Exploro el potencial del deseo y el delirio, las fantasias colaterales que suscitan son materia de mis procesos de piezas que considero ensamble de planos.
Cada desarrollo a partir de experimentos personales, sobre la hipervigilancia y el modo en que aplican el control o monitoreo personas comunes, dado que fui hackeado, decidi apropiarme de dicho infortunio y ficcionar sobre ello. Es a partir de la filtración o sospecha de una fuga de información, donde el flujo ficcional brota, es un sentido tragico comico, quiero despertar la curiosidad y causar efecto rebote. La idea es poner a limite nuestra valencias de lo ya dicho en lo etico, lo moral, la costumbre, en un intercambio de complicidad y azar conmigo como sujeto fragmentado y siempre irresuelto, resultado del hiperacelerado subconsciente,como mucho empeze anotando lo que vivia, para luego ir mutando la bitacora y mis derivas asi como trayecto, en el camino de mi rutina tomo elementos que me funcionan solo como referencia mental, de donde se desatan la fantasia o delirio. Lo que exploro es la posibilidad de injertos de realidad, o pastiches, donde las personas en comun conmigo coinciden en solo una de las capas de realidad, buscar las fracturas entre dichas capas es el juego que abordo, en diferentes estaciones o formatos..
el recrear la realidad en simultaneidades, tiene un objetivo prospectivo critico, imaginarme a traves de lo intermedial, como un nomada sin identidad fija, no por el cliche del presente, siendo honesto mi obra tambien busca un equilibrio en ser antisocial, pretendo reivindicar la imagen del ermitaño pero como un vago que no busca resaltar, esta representación del perfil bajo, o anonimo lo vengo trabajando ya desde hace varios años, creando diferentes tipos de ficciones.
Uso el terreno de lo simulado como una crítica enredosa y canalla, performatica, que erotiza sobre el limite de lo vivido, pero con supuestos en lo que de hecho no es real.